Aunque no lo creas, México tenía su propio ‘papa’ autónomo
Aunque parezca difícil de creer, en el siglo XX, México dio a luz una institución religiosa que competía frontalmente contra la autoridad del Papa de Roma. Se trata de la Iglesia Ortodoxa Católica Apostólica Mexicana o Iglesia Católica Apostólica Mexicana. El movimiento que fue liderado por José Joaquín Pérez Budar fue una consecuencia secundaria de la Independencia de México. La diversidad religiosa beneficiaba la cruzada del gobierno, por lo cual rápidamente se reconoció la alternativa fundada por Pérez Budar. Por su parte, el clero romano respondió excomulgado a Pérez y a su feligresía. Entre las principales características de la Iglesia católica apostólica mexicana se encontraban: