Boda de lagarta Chontal en Oaxaca, la tradición que une al hombre con la naturaleza

09/02/2026
por
Atardecer

En el corazón de la zona costera del Istmo de Tehuantepec, existe una celebración que desafía la lógica occidental pero que tiene todo el sentido del mundo para los «Guapis» (la hermandad entre los pueblos chontales y huaves): la Boda de lagarta Chontal en Oaxaca se trata del casamiento de la autoridad municipal con una princesa muy peculiar. 

Boda de lagarta Chontal en Oaxaca, el día que la Madre Tierra se viste de novia

No es una leyenda urbana, es el rito vivo de San Pedro Huamelula.

Cada año, en el marco de las fiestas patronales de San Pedro Apóstol (que culminan el 30 de junio), este pueblo oaxaqueño detiene el tiempo para renovar su pacto con la naturaleza. 

La protagonista es «Aimó», palabra chontal para referirse a la lagarta, un pequeño caimán que encarna nada menos que a la Madre Tierra.

¿Por qué una boda con un reptil? 

Lejos de ser un simple espectáculo, este acto es una petición sagrada de supervivencia.

La comunidad cree firmemente que esta unión traerá lluvia para los cultivos, buena pesca, abundancia en el río y el mar, y paz para el pueblo.

El cronista local, Jaime Zárate Escamilla, explica que este ritual tiene siglos de antigüedad y simboliza un hermanamiento histórico.

Representa la fusión de dos culturas: la princesa es de origen huave y el novio (el alcalde) representa la autoridad chontal. Al unirse, sellan un pacto de paz y fertilidad que se ha mantenido por más de 100 años.

La fiesta: Mezcal, redes y tradición 

Si decides visitar Huamelula en estas fechas, prepárate para madrugar.

El ritual inicia temprano con los pescadores llevando a la princesa de casa en casa al ritmo de la música y el infaltable mezcal. 

Es un día donde el caos controlado reina: el pueblo se queda simbólicamente «sin autoridad» y grupos tradicionales como los Muriatos (representantes de la diversidad), los Negros (enmascarados) y los Turcos (a caballo) toman las calles pidiendo cooperación y bailando al son de la tambora.

Uno de los momentos más íntimos ocurre en casa de la «capitana», donde la pequeña reptil es vestida con el ajuar completo de una novia tradicional: enagua, huipil blanco, tocado y velo. 

Se le trata con la delicadeza de una reina porque, para ellos, su blancura representa pureza y virginidad.

Incluso, la lagarta tiene una «madrina» humana, como Norma Raymundo Pérez, quien la cuida y alimenta durante años para este momento.

El «Sí, acepto»

El clímax llega en el Palacio Municipal. Antes de entrar, los pescadores lanzan sus atarrayas (redes) como augurio de buena pesca y elevan oraciones.

Tras una serie de alegatos y discusiones —parte del teatro ceremonial— el presidente municipal acepta tomarla como esposa.

La imagen es potente: el alcalde, vestido de pantalón negro y guayabera blanca, baila con la pequeña «Aimó» en brazos y sella la unión con un beso frente a todos los testigos.

Ese beso es la firma del contrato más importante de la comunidad: la armonía entre el ser humano y su entorno.

¿Cómo vivirlo? 

Para los viajeros de So Close que buscan autenticidad, esta es una experiencia inmersiva. 

San Pedro Huamelula te espera con los brazos abiertos para mostrarte que, en Oaxaca, el respeto a la tierra se celebra con fiesta, baile y una boda que no verás en ninguna otra parte del mundo.