Descubre la historia de los luchadores de plástico

3 noviembre, 2021

Seamos francos, los luchadores de plástico marcaron la infancia de numerosas generaciones de niños mexicanos, pues se trataba de uno de los juguetes más baratos y quizá por ello, más populares.

Estos muñecos se vendían en bolsas de plástico, no movían sus articulaciones y generalmente poseen  rebaba, lo cual es consecuencia de su producción en molde.

Pero este hecho, los hace aún más especiales, pues en nuestro país la lucha libre es uno de los deportes por excelencia y Mario González Marquéz lo sabía muy bien, ya que él fue quien hizo los primeros luchadores a mediados de la década de 1950, los cuales incluyeron siete figuras base.

Era escultor y tallador en madera, y siguiendo la técnica de moldes de yeso para figuras de metal decidió realizar los pequeños luchadores. Inicialmente los muñequitos se hacían con vinil, material que fue reemplazado por el polietileno.

Al inicio los muñequitos se vendían de forma sencilla y sin etiquetas, lo cual se modificó con el éxito comercial,  González solicitó el permiso de los luchadores para realizar los juguetes en su honor. El primer luchador de plástico mexicano fue El Santo, el cual nació como su clásica pose de la mano alzada, posición que se siguió replicando sin distinguir el personaje.

Quizá cada vez son menos comunes entre los gustos infantiles, pero los luchadores de plásticos siempre formarán parte de nuestra cultura, la nostalgia y de los objetos dignos de colección.

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